Acabas de corregir un simulacro, tienes delante el número de aciertos y de errores, y quieres saber qué nota sobre 10 te habría salido en el examen real. Ese cálculo tiene una fórmula concreta, con una penalización que depende del número de alternativas de respuesta, y conviene aplicarla bien: hacerlo a ojo suele dar una imagen demasiado optimista de tu nivel.
Esta guía explica paso a paso cómo se calcula la nota de los psicotécnicos de la Policía Nacional, qué significa cada variable de la fórmula, cómo interpretar el resultado y por qué la nota de corte no es un número fijo que puedas dar por seguro. Al final encontrarás ejemplos resueltos para comparar con tu propio recuento.
Qué mide la nota psicotécnica y qué transforma el cálculo

La nota psicotécnica traduce tu hoja de respuestas en una puntuación única sobre 10. No mide solo lo que sabes: mide lo que has acertado descontando lo que has fallado, con un criterio de corrección pensado para neutralizar el efecto del azar en un examen tipo test.
El cálculo parte de tres cifras que tú aportas: los aciertos, los errores y las preguntas no contestadas. A eso se añaden dos datos del propio ejercicio: cuántas alternativas de respuesta tenía cada pregunta y cuántas preguntas tenía el test en total. Con esos cinco elementos ya se puede obtener la nota.
Las calculadoras en línea que usan los opositores hacen exactamente esa operación: piden el recuento de respuestas y devuelven una nota sobre 10. Su utilidad no es solo la cifra final, sino lo que permite hacer con ella: autoevaluar el rendimiento después de cada simulacro, detectar los puntos fuertes y localizar las áreas que necesitan más trabajo. Automatizar la aritmética también libera tiempo, que es mejor invertir en practicar que en despejar fracciones.
Conviene tener claro desde el principio que esta nota es una medición de tu rendimiento, no una calificación oficial. Sirve para saber dónde estás y cuánto te falta, no para anticipar un resultado administrativo.
La fórmula para calcular la nota de los psicotécnicos
La fórmula que se aplica en los psicotécnicos de la Policía Nacional es esta:
Nota = (A − E / (n − 1)) × 10 / P
Cada letra corresponde a un dato concreto:
- A: número de aciertos.
- E: número de errores.
- n: número de alternativas de respuesta de cada pregunta.
- P: número total de preguntas del ejercicio.
La lógica del cálculo tiene dos fases. Primero se obtiene una puntuación neta, restando a los aciertos la parte proporcional de los errores. Después esa puntuación neta se convierte a una escala de 0 a 10, multiplicando por 10 y dividiendo entre el total de preguntas.
Por qué los errores restan y cuánto restan
La penalización no es arbitraria. El factor E / (n − 1) existe porque, en un test de respuesta múltiple, contestar al azar da cierta probabilidad de acertar. Descontar los fallos en proporción al número de opciones compensa esa ventaja estadística.
De ahí sale la regla práctica: cada error resta 1 / (nº de opciones − 1) puntos brutos. Cuantas menos alternativas tenga la pregunta, más caro sale fallar, porque acertar por casualidad era más fácil.
| Alternativas por pregunta (n) | Penalización por error |
|---|---|
| 3 | 1 / 2 = 0,5 |
| 4 | 1 / 3 ≈ 0,33 |
| 5 | 1 / 4 = 0,25 |
Con tres alternativas, dos fallos anulan un acierto. Es una proporción que cambia bastante la nota final cuando se responde a lo loco en los últimos minutos del examen.
Aciertos, errores y respuestas en blanco: qué contar
Antes de tocar la fórmula necesitas un recuento limpio. Al terminar el test, anota por separado las tres categorías: cuántas preguntas has acertado, cuántas has fallado y cuántas has dejado sin contestar. La suma de las tres debe coincidir con el total de preguntas del ejercicio; si no cuadra, hay un error de recuento y la nota saldrá desviada.
Los aciertos (A) suman y los errores (E) restan. Esa es la parte simple. La duda habitual llega con las preguntas en blanco.
Qué papel juegan las preguntas no contestadas
La fórmula solo incorpora aciertos, errores, alternativas y preguntas totales. No incluye un término propio para las respuestas en blanco, así que no aparece en el cálculo una penalización específica para ellas. Aun así, se piden como dato de entrada porque completan el recuento del test y permiten comprobar que la suma cuadra con el total.
Eso tiene una consecuencia práctica que merece la pena entender. Dejar una pregunta en blanco no te resta puntos brutos, pero tampoco te los da, y el divisor sigue siendo el número total de preguntas. Es decir: las preguntas sin contestar no penalizan directamente, pero sí limitan tu techo de nota.
Un último hábito útil: haz el recuento justo después de cada simulacro, mientras recuerdas cómo has ido resolviendo. Así puedes analizar la nota obtenida y ajustar la preparación con información fresca, en vez de quedarte solo con una sensación general.
Cómo fijar n y P en tu cálculo

Estas dos variables son las que más errores provocan cuando alguien calcula su nota por primera vez.
n es el número de alternativas de respuesta por pregunta, no el número de preguntas. Si cada enunciado ofrece tres opciones, n vale 3. Si ofrece cuatro, n vale 4, y la penalización por fallo baja a un tercio de punto bruto. Introducir mal este dato altera directamente el resultado, porque cambia el peso de cada error.
P es el número total de preguntas del ejercicio que estás corrigiendo. No es el total del proceso selectivo ni una cifra teórica: es el total del test concreto que acabas de hacer. Si tu simulacro tenía 80 preguntas, P vale 80, aunque el examen de la convocatoria tuviera otro número.
Para el cálculo que se describe en esta guía se toma como referencia n = 3, con la penalización de 0,5 puntos brutos por error, y se usa como P el número de preguntas del test que introduces. Si las bases de tu convocatoria indican otro número de alternativas, ajusta n antes de calcular.
Ejemplos resueltos con 100 preguntas y tres alternativas
Los siguientes casos usan P = 100 y n = 3, es decir, penalización de 0,5 por error. Sirven para ver de un golpe cómo afecta la mezcla de fallos y blancos a la misma cantidad de aciertos.
| Aciertos | Errores | En blanco | Cálculo | Nota sobre 10 |
|---|---|---|---|---|
| 80 | 20 | 0 | (80 − 10) × 10 / 100 | 7,00 |
| 70 | 10 | 20 | (70 − 5) × 10 / 100 | 6,50 |
| 60 | 10 | 30 | (60 − 5) × 10 / 100 | 5,50 |
| 60 | 30 | 10 | (60 − 15) × 10 / 100 | 4,50 |
| 60 | 40 | 0 | (60 − 20) × 10 / 100 | 4,00 |
Fíjate en las tres últimas filas: los aciertos son idénticos y la nota va de 5,50 a 4,00 solo por la cantidad de fallos. Es el mejor argumento contra rellenar a ciegas todo lo que quede pendiente cuando queda un minuto.
Cómo interpretar tu nota sobre 10
La cifra que sale de la fórmula es una foto de tu rendimiento en ese ejercicio, con esas condiciones y ese tiempo. Leída sola, dice poco. Leída en serie, dice bastante.
Lo primero que conviene mirar es la relación entre aciertos, errores y blancos, no solo el resultado. Dos notas iguales pueden esconder perfiles opuestos: uno que responde mucho y falla mucho, y otro que responde poco pero con precisión alta. El primero tiene un problema de control del impulso al contestar; el segundo, de velocidad. Las estrategias para corregir cada caso son distintas.
Después, compara la nota por tipo de ejercicio. Si separas el recuento por bloques de aptitud, el cálculo te señala con bastante claridad qué áreas necesitan más trabajo y cuáles ya están consolidadas.
Ver la evolución de la nota a lo largo de las semanas tiene además un efecto práctico sobre la constancia: ayuda a mantener la motivación y a planificar las sesiones de estudio con criterio, subiendo el volumen de práctica en los apartados que se quedan atrás.
Y una advertencia necesaria: tu nota calculada no equivale al resultado oficial. La calificación del proceso selectivo la determina el tribunal con los criterios de la convocatoria correspondiente. El cálculo propio es una herramienta de entrenamiento, muy útil, pero no una previsión de tu situación en la lista definitiva.
Nota de corte: no existe un único mínimo nacional
Aquí está la confusión más extendida entre opositores. No se publica un corte nacional único para los psicotécnicos de la Policía Nacional. Quien fija la puntuación mínima exigida para superar la prueba es el tribunal de la oposición, dentro de cada proceso selectivo.
El mecanismo habitual explica por qué la cifra se mueve. Las notas se ordenan de mayor a menor, y el corte se sitúa en la puntuación del último aspirante que cubre la última plaza convocada. Todos los que quedan por encima de esa nota obtienen el APTO. Como suele haber muchos más candidatos que plazas, es frecuente que bastantes aspirantes se queden fuera en esta fase.
De ahí se deduce lo demás: el corte depende del rendimiento global de los aspirantes y de las necesidades de cada proceso. Un examen especialmente difícil o una promoción con muchas plazas empujan la cifra hacia abajo; lo contrario la empuja hacia arriba.
Qué hacer con las referencias históricas
Las notas de corte de convocatorias pasadas se citan mucho en los foros, y su valor es limitado pero real: muestran la magnitud de la variación entre años. Como referencia histórica, se mencionan un 3,38 en 2022, un 5,66 en 2023 y un 4,50 en 2024.
Más de dos puntos de diferencia en tres años seguidos. Esa horquilla es justamente el motivo para no usar ninguna de esas cifras como objetivo. Preparar el psicotécnico apuntando al corte más bajo de la serie es una apuesta arriesgada, porque nada garantiza que la próxima convocatoria se parezca a la más benévola. Lo razonable es fijarse un margen holgado por encima de esas referencias y consultar las bases del proceso al que te presentas.
Qué ocurre si no alcanzas la nota mínima
El psicotécnico es una prueba eliminatoria independiente dentro del proceso selectivo. El Ministerio del Interior lo recoge así en su información oficial sobre las pruebas de selección de la Escala Básica del Cuerpo Nacional de Policía.
Ese carácter eliminatorio tiene una implicación directa: no alcanzar la puntuación mínima exigida puede dejarte fuera del proceso aunque hayas superado otras fases. Una buena calificación en los exámenes teóricos o en las pruebas físicas no compensa un psicotécnico por debajo del mínimo, porque no se promedian entre sí a esos efectos.
Quien no supera el corte recibe la calificación de NO APTO y tiene que volver a presentarse en la siguiente ocasión. Dicho de otro modo: no hay recuperación dentro del mismo proceso, y el trabajo hecho en las demás pruebas no se conserva. Por eso conviene tratar el psicotécnico como una prueba con peso propio y no como un trámite intermedio.
Formato, número de preguntas y tipos de psicotécnico
Para que el cálculo se parezca al examen real, tu simulacro debería reproducir sus condiciones. Como referencia de las últimas convocatorias, el examen suele rondar las 100 preguntas y unos 60 minutos de duración. Eso deja poco más de 30 segundos por pregunta, un ritmo exigente que conviene entrenar con cronómetro.
Ese dato es orientativo, no una regla. El número total de preguntas y el tiempo asignado pueden variar en cada edición, así que hay que revisar las bases de la convocatoria correspondiente antes de dar por buena cualquier cifra. Es también la razón para tomar P del ejercicio concreto que corriges y no de una media.
Psicotécnicos ómnibus y psicotécnicos específicos
Los dos formatos principales funcionan de manera muy distinta y se corrigen con la misma fórmula, aunque el número de preguntas de cada uno cambie.
Los ómnibus examinan varias aptitudes en un mismo bloque de ejercicios. Exigen flexibilidad, porque hay que cambiar de registro mental casi en cada pregunta: razonamiento, cálculo, percepción. Para muchos opositores es la parte más incómoda del test, y a la vez la más recomendable para empezar a practicar, precisamente por la variedad que ofrece. En el examen suele ocupar las primeras preguntas: en la promoción XXXVII constó de 40 preguntas y en la XXXVI, de 50.
Los específicos se centran en una habilidad concreta, aunque a veces combinen un par de ellas. Tienden a ser más cortos y menos mareantes que el ómnibus, pero aquí lo decisivo es entender bien el enunciado: bajo una sola instrucción cuelgan muchas preguntas, y una mala interpretación arrastra fallos en cadena. En términos de nota, ese es un riesgo importante, porque cada error resta y una lectura precipitada puede costar varios puntos brutos de golpe. En promociones anteriores el patrón habitual ha sido una prueba de ómnibus y dos específicas.
Cómo usar la nota para mejorar tu preparación

Calcular la nota solo tiene sentido si después haces algo con ella. Estas son las palancas que el propio cálculo te señala.
Practica con regularidad. Los simulacros frecuentes te familiarizan con el formato y mejoran a la vez la velocidad y la precisión, que son las dos variables que la fórmula premia. Una rutina eficaz combina entrenamiento diario variado, con un tipo de ejercicio distinto cada día, simulacros completos semanales en formato real y con cronómetro, y una revisión posterior de los fallos.
Revisa tus errores y busca patrones. Identificar qué tipos de preguntas suelen aparecer y en cuáles te equivocas de forma repetida permite desarrollar estrategias de resolución más eficientes. La lista de fallos vale más que la nota: es la que te dice dónde invertir las próximas sesiones.
Vigila la gestión del tiempo. Con poco más de 30 segundos por pregunta, distribuir el tiempo es parte de la técnica. El objetivo es llegar al final del ejercicio sin dejar preguntas sin ver por haberse encallado en dos o tres enunciados difíciles.
Decide tu criterio de respuesta antes del examen. Como cada error resta la mitad de un punto bruto cuando hay tres alternativas, conviene tener claro de antemano cuándo contestar con una duda razonable y cuándo dejar en blanco. Probar las dos estrategias en simulacros y comparar la nota resultante es la forma más honesta de decidirlo, porque la fórmula te da la respuesta en números.
El siguiente paso es sencillo: coge tu último simulacro, separa aciertos, errores y blancos, aplica la fórmula con el n y el P que correspondan a ese test, y anota el resultado con la fecha. Repite el proceso cada semana. En un mes tendrás una serie de notas que te dirá, sin margen de interpretación, si estás progresando o si toca cambiar el método de entrenamiento.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se calcula la nota de psicotécnicos de la Policía Nacional?
Se aplica la fórmula Nota = (A − E / (n − 1)) × 10 / P, donde A son los aciertos, E los errores, n el número de alternativas de respuesta y P el total de preguntas del ejercicio. En el cálculo descrito en esta guía se toma n = 3 y el resultado se expresa sobre 10.
¿Cuál es la nota de corte para los psicotécnicos de la Policía Nacional?
No existe un corte nacional único publicado para los psicotécnicos. El tribunal fija el mínimo exigido en cada proceso, y la puntuación puede variar según la convocatoria y el rendimiento global de los aspirantes.
¿Cómo se puntúa un test psicotécnico?
Se cuentan los aciertos y los errores, y se aplica a los errores la penalización que corresponde al número de alternativas de respuesta. El resultado neto se multiplica por 10 y se divide entre el número total de preguntas del ejercicio.
¿Cuál es la nota de corte de psicotécnicos para la Policía Nacional?
No es una cifra fija válida para todas las promociones. La establece el tribunal en cada proceso selectivo, de modo que las referencias históricas sirven para conocer cuánto varía entre convocatorias, pero no garantizan ningún mínimo futuro.
¿Cuántas preguntas tiene el psicotécnico de la Policía Nacional?
Como referencia, el examen ronda las 100 preguntas y unos 60 minutos, lo que deja poco más de 30 segundos por pregunta. El número exacto puede cambiar en cada edición, así que hay que revisar las bases de la convocatoria.
¿Cómo calcular la nota del examen CNP?
Si te refieres a la parte psicotécnica del CNP, aplica la fórmula de aciertos y errores con la penalización correspondiente al número de alternativas y divide entre el total de preguntas. Esta guía se centra en ese cálculo y devuelve el resultado sobre 10.
¿Qué datos necesito para calcular mi nota psicotécnica?
Necesitas los aciertos, los errores y las respuestas en blanco, además del número de alternativas de respuesta y el total de preguntas del ejercicio. En el cálculo descrito aquí, n se fija en 3 y P es el número de preguntas del test que estás corrigiendo.
¿Las preguntas en blanco penalizan en los psicotécnicos de la Policía Nacional?
La fórmula solo incluye aciertos y errores, por lo que no incorpora un término específico de penalización para las respuestas en blanco. Se piden igualmente como dato de entrada para completar el recuento y comprobar que cuadra con el total de preguntas.
¿La nota de los psicotécnicos de la Policía Nacional es sobre 10?
Sí. La nota psicotécnica se expresa como una puntuación sobre 10, calculada a partir de los aciertos, los errores, el número de alternativas de respuesta y el total de preguntas.
¿Qué ocurre si no alcanzo la nota de corte del psicotécnico?
El psicotécnico es una prueba eliminatoria, así que no alcanzar la puntuación mínima puede dejarte fuera del proceso con la calificación de NO APTO, aunque hayas superado otras fases. En ese caso hay que volver a presentarse en la siguiente convocatoria.


